Una guerra espacial de veinte minutos. En la misma sala cada uno levanta su base; los primeros cinco minutos hay alto el fuego, después las flotas recorren distancias reales en el mapa y gana el último en pie.
01Abre una sala, elige alianza
De dos a catorce jugadores empiezan exactamente igual en un mapa simétrico. El blanco aporta escudos y puntería, el negro blindaje y número, el gris es el mercenario que sirve para todo. La alianza decide también tu superarma.
02Los primeros cinco minutos hay alto el fuego
Nadie puede atacar, pero nadie se queda quieto: sube tus minas, recoge asteroides, toma terreno. Sin la tregua, quien corriera hacia su vecino en el primer minuto acabaría la partida antes de empezarla.
03Envía tu flota
La distancia es la que ves en el mapa; los vuelos tardan tiempo real y ves venir la flota enemiga. Explora primero y golpea después. Veinte minutos de partida equivalen a unos setenta días de juego.
04Guarda tu superarma para el momento justo
Las tres están bloqueadas durante la tregua. La tormenta iónica derrite flotas en vuelo, el cañón orbital abre a un defensivo, el apagón detiene la producción. Ninguna gana sola: gana el último en pie.
Una partida termina en veinte minutos y cada una empieza de cero; tus resultados se quedan en el dispositivo.